De la Liga del Sur al Mundial: el recorrido de Delfina Lombardi en la Selección Argentina
La bahiense rompió reglas, y hoy busca su segunda oportunidad mundialista, tras integrar el Seleccionado que recientemente clasificó a Polonia 2026.
La clasificación de la Selección Argentina femenina Sub-20 al Mundial de Polonia 2026 no es un hecho aislado. Es la continuidad de un proceso que viene consolidándose, y en el que Delfina Lombardi, nacida en Bahía Blanca, se convirtió en una pieza clave.
Los comienzos
Lombardi se formó en Bella Vista, en la Liga del Sur. Ante la ausencia de categorías formativas femeninas en aquel entonces, su familia y el club debieron presentar una carta formal a la Liga para que pudiera competir junto a varones. Esa experiencia temprana, con mayor exigencia física y necesidad de leer el juego más rápido, marcó parte de su desarrollo como jugadora.
Colombia 2024: el primer hito
En el Mundial Sub-20 de Colombia, Argentina cortó una sequía de 12 años sin participar en la competencia. El equipo superó la fase de grupos con una victoria ante Costa Rica y un empate frente a Países Bajos. En octavos de final cayó 5-1 contra Alemania, pero Lombardi anotó el descuento. Fue titular en casi todo el torneo y cerró una participación histórica para el fútbol femenino argentino.
Polonia 2026: la confirmación
En el último Sudamericano disputado en Paraguay, Argentina selló su clasificación al Mundial de Polonia 2026 (del 5 al 27 de septiembre) cerrando el hexagonal final con una goleada 3-0 ante Colombia. Lombardi ya no llega como una revelación, sino como una jugadora con rodaje internacional y mayor madurez táctica, producto también de su paso por el fútbol universitario de Estados Unidos, donde compite con beca en Keiser University.
La bahiense en 4 partidos que jugó, marcó un tanto en el triunfo ante Bolivia.
El fútbol femenino argentino históricamente acusa diferencias físicas frente a selecciones europeas o norteamericanas. La bahiense Lombardi combina la lectura de juego adquirida desde chica, con la preparación física y la disciplina que exige el sistema universitario norteamericano.
Argentina vuelve a ser mundialista. Y parte del mérito grupal de un equipo que quiere hacer historia, también tiene nombre y apellido bahiense.





